Sian Kaan, Tulum, México

Siendo verano y cercano al día del amor, los quiero llevar conmigo a un lugar que para mi es el paraíso en la tierra. Les hablo de las playas de Tulum.

La primera vez que estuve en «Playa Paraíso», al lado de las ruinas Mayas de Tulum, me enamoré por completo del lugar, des su arena blanca y tibias aguas color calipso, de las palmeras y el agua de coco fría que venden por 5 pesos mexicanos ($250 pesos Chilenos aproximadamente)

Decidí volver allí recientemente y esta vez acompañada para compartir la belleza del lugar, y fue así como encontré un lugar completamente alejado de turistas, 100% natural que ofrece una tranquilidad más allá de lo imaginable.

La reserva ecológica de Sian Kaan cambió por completo mi percepción de Tulum. Su nombre Maya lo dice todo, en nuestro idioma sería como “Puerta del Cielo” o “Donde nace el Cielo”. No tiene nada que ver con Cancún y la avalancha de turistas, mayormente norteamericanos que van por los spa de 5 estrellas y los restaurantes de comida Tex-Mex.
Sian Kahn por el contrario, esta al otro extremo de la península de Yucatán, adentrándose hacia el sudoeste, cuenta con 8 cabañas para dos personas, en tipo «Standard» y “Deluxe“. Los animales silvestres de la zona como las iguanas, el cangrejo azul y las tortugas marinas, son los dueños de casa en la reserva y el mar caribe es tu jardín.

Playa en Sian Kaan

Hay solo 1 restaurante dentro de la reserva, con comida simplemente deliciosa, festín para carnívoros y vegetarianos, y a precios convenientes, considerando que para ir al pueblo más cercano, son aproximadamente 50 minutos en auto. De hecho para llegar allí, volé hasta Cancún, luego tomé un bus hacia Tulum y en la estación de buses debí tomar un taxi hacia la reserva, pero no fue fácil encontrar uno, pues el camino a la reserva no esta pavimentado y es bastante silvestre en lomas y rocas, por lo tanto muchos taxistas, dueños de autos más viejitos, no me quisieron llevar y cuando por fin encontré uno, debí pagar como $8.000 pesos Chilenos, lo cual es bastante considerando que el bus desde Cancún a Tulum cuesta la mitad y son mas de 3 horas de camino.

Este lugar es un ejemplo de ecosistema, la naturaleza es protegida siempre, todo se recicla, las cabañas no cuentan con electricidad y de hecho el agua en las duchas es agua salubre, suena bien, siendo mezcla de agua de mar con agua potable, pero te arruina el cabello (!!!), por lo tanto para el pelo, es recomendable llevar agua.

Pero no se preocupen, si la falta de electricidad y la lejanía del lugar les asusta, les cuento que la reserva cuenta con wi-fi gratis en el área de recepción y restaurante, conectores de corriente y lámparas pre-cargadas para llevar a la cabaña durante la noche. Además ofrecen servicio diario de limpieza en las cabañas, toallas limpias y botellas con agua. Así, es posible disfrutar de un lugar realmente único, donde el único sonido es el del viento, el mar y los pájaros, estarás rodeado de mar caribe y arena blanca, palmeras y sol, y al atardecer puedes hacer una rápida re-conexión con el mundo, mandar e-mails a tu familia y amigos para contarles de tu relajado día y actualizar tu Twitter y Facebook sin problemas, antes de regresar a tu cabaña, recostarte en la hamaca de tu balcón y contar estrellas frente al mar.

Ya sea que necesites huir de la contaminación, irte a un lugar tranquilo, que quieras tomar tours ecológicos donde se educa y se forma conciencia respecto al medio ambiente (se ofrecen en la reserva) o simplemente hacer un viaje infinitamente romántico con tu pareja a un lugar que es la viva copia del cielo en la tierra, Sian Kaan es el lugar que te recomiendo.

Para saber más sobre la reserva, visita: http://www.cesiak.org

Todas las imágenes y sus derechos pertenecen a Barbarella.

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