Review: Transformers: La Era de la Extinción

Transformers 4: La Era de la Extinción es la nueva entrega de la saga de los robots transformables en supuestamente lo que sea, y que con este capítulo comienza una nueva trilogía. Cambiaron los actores, agregaron nuevos robots y vamos mierda, nuevamente a ganar dinero con Michael Bay, como siempre al frente.

La historia va más o menos así: Los Transformers ahora son perseguidos por las cagaditas que dejaron en Chicago en la anterior película. Como estos metálicos señores saben pasar piola andan por ahí disfrazados de cacharros llenos de polvo escondidos de la CNI robótica, obviamente la súper CIA y todas esas entidades fachas de película gringa tienen tecnología de punta y los cachan igual y lo robots sufren y les sacan sus cabezas y les sale mucha “sangre” verde, porque recordemos que estos camiones son una raza alienígena cuática. La cosa es que hay un señor malo que los quiere mandar de vuelta a su planeta trans y que aquí en la tierra no queremos alienígenas porque eso trae más alienígenas y que nos quitan el trabajo o algo así, todo pésimo hasta que el jefe de los Transformers se topa con un inventor medio chanta “súper nerd” y musculoso que ayudará a los Transformers a pelear por sus derechos, junto a su hija inocente muy sexy y sudada, su novio rubio casi mudo y unos robots samuráis y Dinobots.

Voy a partir diciendo que las anteriores Transformers realmente las disfruté, en serio, me parecieron películas sin ninguna pretensión más que entretener y ser un muestrario de efectos especiales a toda raja. Pedir más era ser muy iluso y de verdad eran lo que eran: Michael Bay engolosinado mostrándonos explosiones, milicos y edición de video clip noventero. T4 va aún más allá y exacerba todo lo que ya dije a niveles inverosímiles e insoportables. Siempre he respetado el blockbuster y el cine de evasión pero odié con todas mis fuerzas esta muestra de flojera hollywoodense. Si las anteriores tenían algo de valor esta no lo tiene, solo se dignó a copiar y copiar todo lo ya hecho y tirar toda la carne a la parrilla pero la del peor corte. Aquí nada importa, nada, ningún personaje, ni siquiera Stanley Tucci salva este ladrillo. Una lata que además de su nulo valor tiene el descaro de durar 2:45 minutos para mostrarnos al final a un Optimus Prime, volando y sin alas. Cero respeto!!!

PD: Vi esta película en el famoso cine 4XD, que es como ver una película arriba de un juego de Fantasilandia. La primera hora fue algo divertido, después no. Por algo los juegos de la playa no duran más de 2 minutos.

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