ARQUEOLOGÍA DE LA MODA: PEPLUM

En la primavera 2012 del hemisferio norte ha estallado una tendencia que ya venía fraguándose desde algunas temporadas atrás y que seguramente por allá por septiembre hará su aparición en esplendor por tierras bajo la línea del Ecuador.

El concepto arqueofashion de esta semana es: PEPLUM.

El Peplum es un trozo de tela añadido en forma de volantes, que es parte integrante de una prenda y se ubica al nivel de la cintura de esta, pueden asomarse tanto en faldas, tops, pantalones, chaquetas, abrigos, vestidos, etc. Además se presentan de diferentes maneras, ya sea pequeños y de telas ligeras, hasta diseños grandes y de telas rígidas.

El Peplum se ha contagiado como un virus. Este fenómeno comenzó tímidamente hace unos 4 años, en diseños de Alexander McQueen y Victoria Beckham, a partir de ahí cada vez más diseñadores fueron incorporándolo a sus colecciones, como hasta ahora, en que se ha transformado en una pandemia de la moda.

Antes de esto, encontramos antecedentes recientes para el Peplum en los años ochentas, donde todo lo dudosamente sentador fue adoptado, reunido y potenciado, creando la más controvertida de las tendencias. Ejemplo: llevar encima un vestido mini con Peplum, hombreras, manga larga, escote corazón y estampado con flores brillantes (no estamos criticando, solo haciendo memoria).

Aunque en la historia de la moda ya había tenido años dorados, a mediados del siglo XX fue impulsado por Christian Dior, quién popularizó el Peplum en sus prendas haciendo a la mujer visualmente más voluptuosa, que presentándose en el contexto de la postguerra, la voluptuosidad de la mujer era directamente asociado a salud, belleza y bienestar, 3 conceptos bastante lejos de la realidad europea de la época y por lo tanto divinizado e idealizado a través de la moda.

Pero a pesar de que lo vemos en los años cuarenta, cincuenta, ochenta y desde el 2008 a la fecha, el Peplum es una tendencia mucho más antigua y más clásica, y nunca mejor dicho!, ya que aquí el concepto “clásico” no se usa como coloquial, sino realmente en su contexto correcto y que es todo aquello que se relaciona con la ÉPOCA CLÁSICA, la greco-romana.

De hecho su nombre proviene del latin y la invención del peplum o sobrefalda encuentra su origen en las túnicas greco-romanas que podemos ver en esculturas de la época que se conservan hasta nuestros días.

Este Peplum original o clásico, consistía en un simple y único gran trozo de tela de forma rectangular, el cual era doblado al nivel de un tercio de su largo total, se envolvía el cuerpo con este pliegue hacia fuera, a la altura del pecho dejando fuera ambos brazos y la abertura de unión en uno de los laterales, se sujetaba con broches o fíbulas desde los hombros, uniendo la parte trasera con la delantera y luego se cerraba y ceñía con un cinturón, quedando el característico efecto sobrefalda.

Todas las interesadas, consumidoras, víctimas o espectadoras de las tendencias sabemos que en este mundo paralelo que es la moda, un diseñador es algo así como un dios, que nos dice que usar y que no, dios manda y creyente acata. Diseñador como un dios que es, no crea “porque sí”, además sumado a su condición de dios, también es un profesional de la creatividad, por lo tanto, debe tener una razón para crear, un motivo, un discurso. Pero acá es donde la teoría confunde y nos encontramos con 2 razones divergentes para la resurrección del Peplum, porque por una parte están los diseñadores que tienen la idea de “acentuar las curvas femeninas”, claro, porque son casi inexistentes o tímidamente desarrolladas en cuerpos euroasiáticos y por otro lado está la idea de “ocultar el sobrepeso de algunos cuerpos” imagino que para llegar al público contrario. ¿Como es posible lo uno y lo otro con una misma pieza?, misterio de los dioses.

En términos generales, podríamos decir que la belleza latina, herencia de las civilizaciones mediterráneas y mezcla indígena, es voluptuosidad, exuberancia y curvas. En cambio la belleza euroasiática es más bien menuda, angulosa y estilizada, entonces cada belleza debiera ser destacada por sus particularidades y no siempre es adecuado imitar toda tendencia. Aunque sin llegar a hacer un análisis de aspecto genético o antropofísico de los seres humanos del hemisferio norte y los seres humanos del hemisferio sur, puedo presagiar que el Peplum no tendrá mucho éxito por estos lados. Pero la moda es la moda y si diseñador famoso lo dice, marcalowcost lo copia y llenamos las vitrinas y calles de clones.

Cuando los primeros indicios de esta tendencia, se dejaron asomar me dejaron pensando “le doy 2 semanas y desaparecerá”, el tiempo transcurrió y pensé “jamás me lo pondría”, ahora estoy en la etapa de “uno bien elegido puede ser”, creo que voy directo al contagio. Lo dije, es una pandemia.

 Jason Wu | foto: style.com

 Dries Van Noten | foto: style.com

 Marc by Marc Jacobs | foto: style.com

 Nina Ricci | foto: style.com

 Rodarte | foto: style.com

Por: N.P | fashionóloga

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