Santiago fue el punto de encuentro para una final global donde tecnología, inclusión financiera y liderazgo femenino se cruzaron en una misma conversación.
La edición 2026 del Aurora Tech Award, iniciativa creada y apoyada por inDrive, ya tiene ganadora: Mercedes Bidart, fundadora de Quipu, startup colombiana que desarrolla un sistema alternativo de evaluación crediticia para ayudar a trabajadores informales y pequeños negocios a acceder a capital.

La final se realizó en el Centro de Eventos Hilaria, en Santiago de Chile, y reunió a más de 120 invitados del ecosistema de tecnología, innovación, inversión, prensa e influencers. No es menor: el premio recibió más de 3.400 postulaciones de 127 países, una cifra récord para la iniciativa.
Lo interesante de Quipu es que no está intentando resolver un problema pequeño. Su propuesta apunta a una realidad enorme en Latinoamérica: muchas personas trabajan, venden, emprenden y generan ingresos, pero siguen quedando fuera del sistema financiero tradicional porque no tienen historial bancario formal.
Ahí entra la tecnología. Quipu utiliza inteligencia artificial y datos alternativos para evaluar la capacidad crediticia de trabajadores informales y microempresas. Según Aurora, la startup permite postular a capital de trabajo a través de WhatsApp o su app, con respuestas en menos de tres días.
Además del primer lugar, Quipu también ganó la categoría Fintech Track, creada junto a inDrive Money, enfocada en soluciones financieras con impacto en mercados emergentes.

El segundo lugar fue para Pesira, de Penny Musengi, de Kenia, y el tercero para Muta, de Estefanía Abello, también de Colombia. Entre las diez finalistas también estuvo la chilena Catalina Kawas, fundadora de DomestikCo.
Para mí, lo más potente de esta noticia no es solo que gane una startup latina, sino el tipo de problema que está poniendo sobre la mesa. Porque cuando hablamos de tecnología, muchas veces pensamos en apps bonitas, automatizaciones o inteligencia artificial como si fuera una capa futurista sobre la vida diaria. Pero en casos como este, la tecnología se vuelve mucho más concreta: puede decidir si una persona accede o no a financiamiento para hacer crecer su negocio.
La jornada también marcó el lanzamiento de Aurora Ventures, un programa de inversión temprana respaldado por inDrive, pensado para fundadoras de mercados emergentes que suelen quedar fuera del radar del capital de riesgo tradicional. El foco estará en Latinoamérica, África y Medio Oriente, en etapas pre-seed y seed.

Y ese punto importa, porque el problema no es solo de talento. Según Aurora, menos del 2,3% del financiamiento de venture capital llega a startups fundadas por mujeres, una brecha que se vuelve todavía más dura en mercados emergentes.
Aurora Tech Award nació en 2021 como una iniciativa sin fines de lucro de inDrive para apoyar startups tecnológicas lideradas por mujeres, entregando capital no dilutivo, visibilidad, conexiones con inversionistas y acceso a una red global.
En una industria donde todavía se habla mucho de diversidad, pero el financiamiento sigue moviéndose de forma bastante desigual, premios como este funcionan como una vitrina necesaria. No porque “ser mujer fundadora” deba ser una categoría aparte para siempre, sino porque todavía existen brechas muy reales que hacen que muchas buenas ideas no lleguen a escalar.
Y esta vez, desde Santiago, la señal fue clara: la innovación en mercados emergentes no está esperando permiso para existir. Ya está ocurriendo. Y muchas veces, está siendo liderada por mujeres que están resolviendo problemas que el sistema tradicional lleva años mirando de lejos.