Cómo mi obsesión por la perfección me llevó a ser una evangélica extrema | #BloggersChile

Este mes hablaremos de las obsesiones y/o adicciones en #BloggersChile y después de darme mil mil vueltas con el tema, quise contarles mi problema con la perfección/obsesión/pasión extrema que siento hacia todo y en este caso, la religión.

No, mi caso no es como el de “joven y alocada”, más bien todo lo contrario, pues mi instinto perfeccionista me instaba a ser la mejor en lo que hacía, y en este caso religioso, yo quería ser la mejor cristiana del mundo.

Cuando me gusta algo… me gusta mucho

Verán, tengo problemas con las cosas que me gustan, porque no es un gusto sencillo, sino que cuando me gusta algo, me gusta demasiado, quiero todo y fácilmente me vuelvo fan de las cosas. Cuando niña me gustaba Blur y el brit pop, pero me gustaba mucho, recorría las calles buscando revistas (en el centro de Santiago, buscaba todas las revista Bravo existentes para conseguir un artículo de Blur, Pulp o Suede), los discos, singles con lados b (gracias Funtracks por suplir esas necesidades), etc. Me metí hasta en el fanclub de Blur, que lo capitaneaba Esther Mendoza (no sé que será de ella, pero fue un gran trabajo el que hizo), etc; en el fondo, si me gustaba algo, me gustaba con pasión.

Y así en todo orden, me gusta el maquillaje, me gusta mucho.
Me gusta mucho una peli, la veo mil veces y quiero todo el merchandising existente.
Si soy tu amiga, seré la más leal de la tierra.
Si eres mi pareja, fidelidad y amor por siempre.
Si hago algún deporte, lo hago con todas las fuerzas.
Etc; etc.

La religión

Entonces viene mi historial religioso. Fui evangélica por muchos años, digo que fui porque ya no sigo religión alguna, pero sí creo en Dios y me autodenomino cristiana.

Cuando iba a la iglesia, como 3 veces por semana, lo pasaba bien, sé que hay gente que no cree en Dios o que le parece estúpida la gente que va a la iglesia, pero a mi me gustaba, me sentía bien, me ayudaba mucho a aprender y todo lo que significa un vida espiritual. Me leí La Biblia completa varias veces y estuve enseñando Escuela Dominical a los adolescentes.

Como creo en Dios y leí la Biblia varias veces, yo intentaba con todas mis fuerzas ser la mejor cristiana, no por una cosa religiosa en verdad, sino porque me completaba, me sentía bien y porque creía con todas mis fuerzas que era un buen camino para mejorar como persona. El problema es que me fui dando cuenta de varios errores de la iglesia misma y de la religión. Gracias a Dios iba a una iglesia donde no habían escándalos ni abusos de ningún tipo, al contrario, eran geniales y aprendí mucho, pero a medida que leía la Biblia, me daba cuenta que la gente no estaba siguiendo bien el “manual” que supuestamente siguen y que la idea de religión no era para mi.

Verán, la Biblia es el “manual” donde vemos los errores que otros cometieron en la historia, los milagros que Dios hacía, y la libertad que llegaba con Jesús. Insisto, sé que muchos no creen nada, que les parece que la Biblia es una gran manipulación, pero es lo que tenemos, quizás sí esté incompleta, sí manipule, pero es como cualquier libro de aprendizaje que puedes leer. En la universidad te enseñan cosas basadas en libros que pueden haber sido manipulados y todo, pero es lo que hay y la única forma de confirmar o desmentir algo, es poniendo en práctica las enseñanzas, investigando más, y si no funciona, se descarta y si funciona, se mantiene.

Mi problema fundamental es que la religión era muy básica, la gente en general  no lee “el manual” y se queda sólo con lo que les dicen cada misa/reunión/asamblea/lo que sea. La gente se quejaba de cosas y juzgaba otras sin saber nada en verdad. La iglesia para mí estaba estancada y nada nuevo aprendía, solo se quedaban con cosas básicas.

Entonces, estaba aburrida con eso, de ver gente que se supone que ama a Dios y que predica libertad y paz y amor y bla bla bla, no era consecuente. No soportaba la idea de que odiaran a los homosexuales, que condenarán “la fornicación”, pero a escondida todos follaban igual, que condenaran a la mujer a ser sumisa y vivir en segundo plano, y que les encante opinar de política despreciando las corrientes humanitarias y amando las que abusaban de los derechos humanos. Estoy generalizando obviamente, porque siempre hubo y hay gente que sí lee, sí piensa, y sí ama de verdad. Pero en verdad sentía que esos, no eran cristianos de verdad.

Mi gran crítica a la religión, yo era evangélica, es que les fascina predicar de todos los personajes de la Biblia, pero ni pescan a Jesús. Ser CRISTianos significa seguir a CRISTO, pero en la religión siguen a todos los otros, predican a Pablo como si fuera la ley real, pero ya no hablan de Jesús.

Libre

Leyendo, y siendo obsesiva y apasionada como soy, descubrí que para tener éxito en esto de ser cristiana es seguir a Cristo y nada más, los otros son solo ejemplos, ideas que servían solo en el contexto histórico que se vivían, pero libertad y verdad es seguir a Cristo no más.

Este post no es un texto para convencerlos de que sigan a Cristo, porque si ustedes quieren lo pueden hacer y si no, no no más, sino para contarles que lo pasé mal tratando de ser una buena religiosa y que al final me dí cuenta que es más sencillo de lo que pensaba.

Quise ser la mejor, evitar “pecar” y todo, y me sorprendía que los mismos evangélicos se rieran de mí por intentarlo, por ser tan estricta conmigo y en verdad la mayoría decía ser buen cristiano pero igual  fornican pa’ callao, igual adulteran el medidor del agua de sus casas, igual “matarían a un flyte” y odian a los homosexuales, maltratan a las mujeres y las humillan si saben que no son vírgenes (hasta cierta edad, porque después se burlan si lo es) y en general hacen todo lo contrario, les encantan los libros de la biblia donde hay castigo y destrucción, pero no siguen al que los liberó.

Cristo cuando murió, los hizo libres a todos por gracia. Da lo mismo si eres bueno, malo, más o menos, da lo mismo porque eres libre y punto. Entonces no tiene sentido que sigas una religión o que vayas a la iglesia, porque ya está hecho el milagro, pero si quieres ir, es bueno porque siempre es bueno estar cerca de quienes piensan como tú y comparten tus gustos. Pero jamás por obligación, jamás porque quieres juzgar a otros, jamás porque crees que tienes una verdad absoluta…

Al final me liberé, solté las cadenas de condena que la religión pone sobre la gente y abandoné ese barco, me sumergí en la libertad, no me exigí más y les juro que soy feliz.

Me sirvió ser obsesiva y apasionada con esto para buscar más información, para leer más, instruirme y meditar (orar), pero me pesó un montón tratar de ser la mejor porque en verdad eso es muy difícil, me privé de muchas cosas que ahora disfruto y sé que nunca fueron “malas”, porque en verdad no tengo que tratar nada porque ya fui expiada de pecado y porque ser cristiana significa ser libre, buscando ser buena persona sin nunca juzgar al resto.

Sé que este post puede molestar a muchos religiosos, lo siento mucho, no es mi intención atacarlos, solo revelar los errores que vi cuando participé obsesivamente en ella, me gustaría ir porque siempre es bueno compartir con quienes creen lo mismo que uno pero…

Soy demasiado feminista para ser religiosa y dejar ser humillada o maltratada y rebajada a un rol secundario en la vida y no a ser protagonista.
Soy demasiado “comunista” como para seguir ideas fascistas que muchos comparan con historias del antiguo testamento.
Soy demasiado liberal como para ser parte de una religión que te quiere controlar.
Soy demasiado cristiana como para seguir doctrinas de Pablo.
Soy demasiado libre como para perder esa libertad.

También sé que quienes no creen nada les parecerá estúpido, y bueno, nada que decir, cada cual con sus creencias y no creencias.

Eso, sigo cristiana pero sin religión. Y no puedo decir que esto que digo es la verdad, pero me ha funcionado.


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2 Comentarios
  1. A mi me pasa algo similar, participé de un movimiento catolico muchos años y me chocaba la inconsecuencia de muchas personas. Conservo los
    Mejores recuerdos de ese tiempo y fui muy feliz. A veces voy porque sigo sintiéndome como en casa cada vez que voy. Aprendí mucho e intento aplicar muchas de esas cosas en mi vida. Pero es tan raro lo que la gente hace y dice que terminé por alejarme. En fin, lo importante de ser libre es ser consecuente con lo que uno piensa.

  2. Te entiendo a la perfección! Luego de años hice el mismo ejercicio y es verdad eso de que seamos ‘demasiado’ para la ‘iglesia’. Muchos evangélicos caen en el error de aceptar todo lo que se les dice en la prédica sin cuestionar nada, ni siquiera que quién la imparte es un ser humano que tiene fallas y puede estar o falseando o exagerando lo dicho. Otros tantos, se saben la Biblia de tapa a tapa y pero no interpretan, no saben que ésta fue dada a conocer en forma oral y luego escrita, por tanto contiene muchos errores, que muchos fueron ocultos (hasta hoy en día), no analizan que la gran mayoría de los libros fueron escritos por hombres y que por ello se puede apreciar la misoginia (no es de extrañar que no hay mujer nombrada que haya sido Sacerdotisa o que haya oficiado una ceremonia en un templo), no son capaces de cruzar lo contado en la Biblia con hechos históricos/científicos comprobados, y creo que uno de los aspectos más importantes es que mucho la ‘leen’ y estudian sin inspiración divina.
    Cuando te has instruido, tienes más de un titulo académico y les haces ver ese tipo de falencias y errores, es cuando te atacan con el argumento facilísta de que ‘no tienes a Dios’ en tu corazón o que ‘la ciencia te ha cegado’, cuándo es todo lo contrario! Es ahí es cuando encuentras asidero a lo que creías tan sólo una fantasía y dices ‘por algo Dios nos dotó de sabiduría’.
    Si bien hace años que no piso la iglesia, siento que mi relación con Dios hoy es mucho más rica y cercana que cuando iba todos los domingos al servicio, ya que me ocupo de SER cristiana con las acciones más mínimas (como las que contabas), apegándome lo más posible al instructivo básico que nos dejó.
    Gracias por interpretar y plasmar lo que desde hace mucho tiempo estaba sintiendo, y por sobre todo hacerlo público, ya que por claramente hay desconocimiento sobre esto.
    Un abrazo Britangelicka!

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