Marina —sí, la Marina que nos dio himnos existenciales bailables— fue confirmada como uno de los sideshows de Lollapalooza Chile 2026 y se va a presentar el 17 de marzo en el Teatro Coliseo.
Y no es cualquier show: viene en plena gira de su nuevo álbum, Princess of Power.
¿Por qué esto importa?
Porque los sideshows de Lollapalooza no son “el descarte del festival”. Al contrario. Son esos conciertos más íntimos donde realmente ves a la artista, sin la maratón de escenarios ni el estrés de correr entre bandas. Y el Coliseo tiene ese punto justo: grande, pero cercano.

En este caso, además, Marina llega en una etapa bien particular de su carrera. Desde 2009 ha construido una discografía sólida y bastante camaleónica, pero ahora está en una fase independiente bajo su propio sello, Queenie Records, junto a BMG. Eso, creativamente, siempre cambia el juego.
Princess of Power: electropop con declaración de principios
El nuevo disco se mueve entre electropop y disco con esa teatralidad emocional que la caracteriza. Pero más allá del sonido, el concepto va por un lado claro: sanación, empoderamiento y liberarse de expectativas ajenas.
Canciones como “BUTTERFLY”, “CUPID’S GIRL” y “CUNTISSIMO” (sí, así mismo) son prácticamente manifiestos pop. No es solo brillo y sintetizador; hay una narrativa de autonomía artística detrás.
Y si recordamos temas como “Man’s World”, que ya marcaban una postura fuerte sobre identidad y género, esto se siente como una evolución natural.
El formato sideshow: experiencia real
Te lo digo con honestidad: ver a una artista así en un teatro siempre es mejor que verla en festival. Hay más conexión, mejor sonido y menos distracciones. Es una experiencia más emocional.
Si eres fan desde la era The Family Jewels o si te subiste en la etapa más reciente, este show tiene pinta de ser uno de esos que se sienten especiales.
Fechas de venta
Las entradas estarán disponibles en Puntoticket:
- Preventa Artista: miércoles 19 de noviembre a las 10:00 am
- Venta General: viernes 21 de noviembre a las 10:00 am
Si te interesa, anótalo. Porque estos formatos más íntimos se agotan rápido.
Y siendo bien franca: Marina en teatro suena a catarsis colectiva con glitter emocional. Yo no lo dejaría pasar.